viernes, 6 de enero de 2017

Café

Es difícil de explicar, cuando estabas conmigo todo era diferente, estaba fuera de control, me hacías vivir con más alegría día con día. Cuando tomabas mis manos junto a las tuyas era una sensación indescifrable la que me embargaba. No tienes idea alguna de lo que me encantaba, fácilmente podría decir que tú presencia embelesaba a cualquiera a nuestro alrededor.

En la que alguna vez fue nuestra cafetería preferida, me atreví a cerrar los ojos y disfrutar de la tranquilidad del entorno, pensaba en lo tanto que te amé, no tenía arquetipo alguno para disfrutar de tu persona, en esos instantes de la vida, me aterraba la idea de tu partida, que lo hicieras sin mí, no obstante, por medio del tiempo todo quedo esclarecido.

Antes, pensar en estar juntos me resultaba escalofriante, algo muy imposible pues requería de esfuerzo mutuo, de mantenerlo en pie, unidos, pero quien diría que estuvimos fundidos en lo que sería nuestro posible error; habían pasado muchas personas que deseaban siempre separarnos, sin embargo, ya no podía confiar en alguien que pudiera detener lo que sentía por ti, consideré y me aleje de ellos.

Recuerdo que suspirabas al tomar sorbos de tu taza de café, el sonido que se producía en algún lugar de nuestras vida, mientras nos mirábamos fijamente, disfrutandonos visualmente, sin la necesidad de mencionar palabra alguna, un ambiente pacífico diría yo, aunque algo tuvo que arruinar ese momento, de inmediato te refugiaste en el celular, observe tu malestar en el rostro, aún conmemoro tus palabras: "Discúlpame, es necesario que salga por un pequeño segundo de este lugar", posteriormente, te vi correr hacía la salida más no te percataste de la caída del celular, al tomarlo del piso me dí cuenta que la chica quien te marcaba fue a la que alguna vez denomine con el apelativo de mejor amiga, pensé que había ocurrido algún confusión, quería una explicación, fui por donde te habías marchado, pero no esperaba encontrármela ahí, ella menciono un "vengo a verte, necesito decirte algo", acto seguido te beso, no te habías percatado de mi presencia y le seguiste el contacto, sin querer descubrí lo que nunca imaginé.

Nuestros corazones danzaban al mismo compás, mi cerebro almacenaba todos los minutos que pasábamos juntos, pese a mi ceguera, demasiado tarde comprendí que se asomaba alguien a querer dividir lo que vivíamos día a día sentados en aquellas sillas.

No te acerques más a mí, no tengas el descaro de pedir que me quede junto a ti, tuviste mucho tiempo para explicarme lo que sucedía, ¿no fue suficiente descubrir que tenías a un individuo más teniéndome a mí?, te quedaste paralizado en ese preciso tris, la alejaste de ti y caminaste hacía mi, intentabas tomarme el rostro mientras decías "Sé que no debía esperar demasiado, quiero explicarte lo que ha sucedido, tal vez en otra ocasión, no deseaba que esto pasara, pero míranos aquí, derrumbados por mi estúpido error".

Anteriormente te dije que tomarás de mi lo que quisieras, más no sabía que la única tonta era yo, pues se lo habías pedido a ella también, según sus palabras; "necesito un espacio en el cuál no pueda afectar a nadie más", decías.

Las tazas estaban frías, cómo lo estoy yo hasta hoy día; no digas que sentías mi dolor, no es más que otra de tus mentiras, deseaba permanecer junto a ti el resto de mis días, en compañía de las letras que leía. No hay reparo alguno, deseo permanecer ahora sola.

Olvida que alguna vez nos vimos, que pudimos sentirnos, aún no comprendo cómo todo lo que construimos se resbalo de nuestras manos, aún puedo evocar las palabras que te manifesté, "por favor, no llores más, ya no caeré nuevamente en tus engaños, ahórrate el drama y déjame salir", sin embargo, todos a tu alrededor se percataron que la relación había terminado.

Sí le preguntas a cualquiera, todos te dirían cuán despistada fui al caer en tus disparates, hubiera hecho lo posible por romper el hechizo en el que me hiciste caer, me pregunto en la actualidad, ¿alguna vez te diste cuenta que corríamos de los problemas?

Desde un principio no quería que encajaras en mi, siempre fui la última en adivinar todo; sabía que al dejarte partir me dolería más que a ti. ¿Por qué desde que comenzó a suceder no mencionaste que te habías cansado de mi?, debiste haber dicho lo que existía en tu mente, sabías que era la única que estaba para ti cuando no tenías a nadie para escucharte.

Miércoles 28 de Diciembre de 2016.

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